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Mostrando entradas de julio, 2019

Siguiendo los pasos de Van Gogh en la Camarga

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Mi niña propuso seguir los pasos de Van Gogh en Arlés y así fuimos descubriendo rincones maravillosos.  Aquí pintó muchos de sus cuadros, inspirado por la bonita ciudad.  La casa amarilla Le café la Nuit Las escaleras del puente no sé qué El puente no sé qué Mientras buscábamos estos  rincones, cotilleamos en mil tiendas, galerías y escaparates inspiradores. Acuarelas, cianotipias, arte con origami, fotografías pegadas en todas las calles del centro... Chulísimo todo. Tanto que Moira se quería quedar más rato y a mí me entraron las prisas y la amenacé con no llegar a Suiza 🙊 Por la tarde pusimos rumbo a Niza y  de camino nos dimos nuestra primera ducha en área de servicio. Mu agustito.  Ya en Niza, elegimos un parque bastante transitado de noche que no nos dejó descansar en condiciones (cruising?), pero qué vistas de la ciudad, oiga! 

San Juan de Gaztelugatxe y Playa Itsurun en Xumaia

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Bilbao

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Desde el mirador de Artxanda se ve todo Bilbao y en su parque da gusto trabajar y toqcar el ukelele. Nos quedamos a dormir! ñ Desde allí se puede coger un funicular que nos llevó al centro de Bilbao en tan sólo 3 minutos. ¡Menudas vistas! l  

Parada en Galapagar

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Aprovechamos para ir a ver a la abuela y tomar algo con Chío y María. De ese encuentro salió otro proyecto de viaje en Semana Santa, posiblemente a las Azores. Este monstruito nos despertó para recordarnos que no debíamos acomodar nos demasiado en esa casa; nos esperaba un largo viaje.

Hasta pronto Piedrahita

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Una coisa bonita que suena preciosa al despertar

Aire y agua

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Mientras Mamen se pegaba otro díazo de vuelo hasta Ávila yo me fui de aventura al Barco de Ávila. De nuevo pasé un gran día con la naturaleza, mi compañera la Tarzana, el río, los peces, los buitres y las bonitas vistas del pequeño pueblo.

Desde el aire

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Hoy sí se pudo volar! Mamen despega de vicio... Mientras Mamen disfrutaba un poco más alta que yo, me quedé en una montaña trabajando y disfrutando de una buen comida, de la naturaleza y de mí misma.  En la naturaleza me siento más yo que en ningún sitio, especialmente junto al mar.